Conjunto de aparatos e hilos conductores con los cuales se transmite a distancia la palabra y toda clase de sonidos por la acción de la electricidad.
Acabo de descubrir un grupo de gente muy curiosa, se hacen llamar MEMPEC y de los que me acabo de hacer muy amiga :) El descubrimiento se lo debo a Ender y a su blog No logro acostumbrarme aún a ser adulta
Y ellos me han recordado algo que escribí hace ya un tiempo, pero que por lo que veo sigue de plena actualidad. Ahí va:
Estoy hasta los mismísimos refajos, de los puñeteros móviles, de sus tonos, politonos, minitonos y melodías sinfónicas.
Hoy en día no eres nadie sin móvil, en los casilleros de los muy diversos papeleos de la vida cotidiana ya hay un casillero para el móvil!!!!, y si dices que no tienes, te miran con cara de mujer del siglo pasado.
Hace unos añitos, no muchos, 5 más o menos, que sonara un teléfono en la playa resultaba ridículo, ¿a quien van a llamar a la playa sino es para una emergencia (tipo bombero o policía)?, pues ahora es lo más común, suenan en la playa las más absurdas melodías y sonidos de teléfono no se puede ni oír el mar, siempre hay algún ruido de fondo del tipo: cogeeee el teleeeeeefono que suenaaaaaaaaaaaaa, o el ringgggggggggggg ringgg de un despertador y es un teléfono, o la canción del verano: el chiringuitoooooo el chiringuitooooooooooooo.
Por la mañana en el autobús, yo peripuesta recién duchadita y con cara de amigos (amos como tol mundo a esas horas para ir a currar ) pago, me voy a sentar y abro el libro de turno para leer un rato.
El conductor siempre tiene la deferencia de a esas horas no poner la radio. Abro el libro y no han pasado dos lineas cuando siempreeeeee, siempre a alguien le suena el maldito móvil, pero no es para decir que ya me he subido al autobús, no se me han olvidado las llaves o cualquier otro mensaje corto y preciso, nooooooooooooooo es una larga conversación de la que nos hacen participes a todo el pasaje.
Hace unas semanas como siempre cojo el mismo autobús, siempre veo a las mismas personas, pues siempre se subía un señor que no sabia o no quería, vaya usté a saber, quitar el altavoz del móvil, y no solo oíamos sus palabras sino también a su interlocutora, horrible, al menos media hora de conversación a gritos en el autobús, y yo sin poder leer. Lo peor es que hablaban en algún idioma eslavo , porque si al menos entendías lo que decían pues yaaaaaaaa a cotillear, pero ni siquiera eso.
Los odio, a los móviles y a todos los politonos del mundo.
Yo no tengo móvil, como mucho me dejan uno en el bolsillo cuando salgo de casa y me temo que es para que mamá se quede tranquila sabiendo dónde estoy......
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Hace 2 meses